Las guerras Astur-Cántabras

Cosas que deberías saber

Viendo la tele con mis hijas (lo cual implica someterse a ciertos gustos: Peppa Pig, Los Minions, Ben y Holy...) he podido comprobar que van a sacar una nueva peli de Astérix y Obélix. 
Mi cerebro automáticamente pegó un brinco dentro del cabezón y me dijo... ¡Eh! ¡aprovecha para recordar que los verdaderos irreductibles fueron los ástures y los cántabros! Que no es por desmerecer, pero los de Ástura y Cantabria aguantaron 3 años más que los galos. (10 en total)

Las Guerras Astur- Cántabras

Podría estar hablando de las guerras cántabras durante 50 posts. Pero no es mi objetivo. La información está ahí para todos, y a la vez, no. ¿Qué quiero decir? Pues que la información que nos llega de la contienda está plagada de condicionantes que hacen que la historia efectivamente sólo sea contada por el vencedor, y además sólo de los detalles que a él le interesaban.

A modo de resumen, podría decirse que Octavio Augusto, heredero de César, necesitaba ganarse el puesto tras la guerra civil contra Marco Antonio. Las guerras civiles no daban prestigio. Las que ganaban territorios y materias primas (oro, esclavos, etc.) sí. Y daba la casualidad de que el norte de Hispania tenía todos los puntos:  
  1. Había ORO. Mucho oro. Quizás el mayor yacimiento descubierto hasta nuestros días. (Médulas)
  2. Parecía una batalla fácil de ganar. El ejército estaba formado por disciplinados legionarios, con los últimos avances técnicos, médicos, etc. Nada tenían que hacer los nativos desorganizados y "por civilizar"
  3. Una vez conquistada la zona, el acceso a Britania podía hacerse desde distintos puntos( Jamás fue el imperio amante del canal de la mancha), y así traer su plata desde el Cantábrico hasta el Mediterráneo con total tranquilidad. 
Teatralización del ejército romano. / http://www.soydelbesaya.es
El comienzo del enfrentamiento fue tipo Vietnam. La orografía era imposible para el aparatoso armamento romano, desconocían el terreno, y sufrían escaramuzas constantemente. Las bajas eran cuantiosas y la ignominia más. Tuvo que venir Augusto en persona a supervisar la campaña, y durante dos años trató de dominar la contienda, pero el caramelito ástur-cántabro comenzó a atragantársele. Desmotivado y enfermo, volvió a Roma delegando el asunto a los legados.

De cara a la galería, a la vuelta de Augusto el problema estaba zanjado. Se cerraron las puertas de Jano (señal de paz en el imperio) y pelillos a la mar. Lo que en realidad pasó es que el caramelito seguía por digerirse, la cantidad de dinero invertido era escandalosa, las bajas, una vergüenza, y la imagen de Augusto podría verse seriamente dañada de saberse. Es aquí cuando vemos que el flujo de información de la contienda se detiene. Los escritos de Tito Livio (los más completos al respecto) desaparecen de la historia para siempre, y sólo nos queda la  información detallada del principio, de cuando era "lícito" invadir el territorio salvaje. Me recuerda un poco al pacto de las Azores, no sé por qué.

Escasez de información "romana"

Agripa- Cara de mala leche
No hay información detallada de los últimos 5 años de la guerra. No interesaba dar a conocer nada de lo que acontecía. Era la mácula de Augusto. También tuvo que venir Agripa, su general favorito, su mano derecha y yerno, para dar por zanjado el asunto. Tuvo que diezmar una legión (I Augusta) para recuperar la disciplina de los legionarios tras perder el águila en combate. Tuvo que mutilar cortando la mano hábil a todos los varones nativos  que encontraran, y despoblar las montañas por completo para hacer desaparecer aquel caramelito envenenado. 

Es por ello que me tomo la licencia de situar mi historia en aquel periodo indocumentado por el vencedor. Tengo más libertad literaria, pero también ando más coja de datos, así que he contactado con las eminencias del tema para saber qué se sabe a nivel arqueológico, que es lo que está arrojando los datos más reveladores últimamente. 

Recomiendo la lectura de Despertaferro, nº 45. Magníficamente documentado.
 También va bien leer un poco de Estrabón, cuando habla de los pueblos de Hispania en su obra "Geografía I", porque deja ver el punto de vista  distorsionado de un romano ante las costumbres de los norteños. (una vez más la arqueología se ha encargado de demostrar que ni eran tan salvajes ni estaban tan desorganizados. De hecho eran bastante coquetos, (basta con admirar la maña que tenían para hacer fíbulas zoomorfas)


Los Ástures y los Cántabros no dejaron testimonio escrito

Denarios celtíberos
Por desgracia, sólo se conservan algunas estelas funerarias o monedas celtíberas (Si... ya conocían las monedas, y llevaban 200 años en contacto con Roma, así que no iban con el garrote en la mano haciendo trueques) que conserven inscripciones de estos pueblos. La tradición oral era la norma y por tanto jamás conoceremos de primera mano su punto de vista. Sin embargo su mitología se transmutó hasta nuestros días en el medio rural, y todavía Asturias y Cantabria, entre otras zonas, conservan ese linaje. Hay costumbres como el Magosto, que vienen heredadas directamente de los pueblos que nos ocupan.
La forma de ser de la gente y la cultura  del área geográfica que dominaban estos pueblos no podrían entenderse sin la influencia Ástur (con acento en la a) y Cántabra. Así que es más una faena de introspección que de buscar algo escrito en estelas por los yacimientos. Al menos esa es mi opinión.

En resumen...

Esto es lo que hay y servidora va a intentar navegar en las aguas de la historia y la arqueología, de la manera que pueda y con los medios al alcance. Pido mil perdones si algún historiador/arqueólogo lee mi obra y le chirrían cosas, pero como he indicado líneas más arriba, la falta de información escrita me da licencia para inventarme lo que falta.







Comentarios

  1. Incidiendo en lo que apuntas sobre las costumbres que heredamos de los pueblos que nos han ocupado, yo creo que todas las costumbres, o al menos casi todas, incluso las cristianas, tienen un origen pagano. Lo que no tengo tan claro es qué pueblos han sido los que nos han ocupado. Han sido tantos, que además vinieron para quedarse, que nosotros mismos somos invasores, pues somos descendientes de ellos. Hace poco tiempo que se hizo público un estudio, parece ser que digno de tener en cuenta, que basándose en la cosa esa del ADN, sugeria que hace cuatro mil quinientos años fuimos invadidos por un pueblo que se quedó con las mujeres nativas y se extinguieron los varones nativos. Supongo que los foráneos debían ser mejores mozos. ¿Te imaginas el trastorno que eso supuso en la cadena de nuestro ADN? Y después de eso '¿cuántos más nos invadieron y nos dejaron sus genes? Por eso pienso que nosotros mismos somos ocupas de esta tierra y tenemos muchas costumbres cuyo origen pagano no tiene nada que ver con lo que son en la actualidad. Perdona todo este rollo que nada tiene que ver con tu historia, pero me apetecía divagar un poco sobre el tema.

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    1. Buenos días!!!
      Interesante artículo! Hablando de adn, hay ua empresa que se dedica a rastrear tus orígenes genéticos. Su campaña de marketing comienza mostrando un grupo de 50 personas. A cada uno le hacen una entrevista donde confiesan qué nacionalidad les cae mal. Se someten al análisis de ad

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  2. Adn y descubren acto seguido que ellos me aismos tienen orígenes de la nacionalidad comentada...

    El shock es terrible!!! Jejeje!
    Muchos autores, no se si por ponerse del lado del vencido, demonizan a los romanos en las novelas que versan sobre laas guerras astur-cántabras y en ese sentido me parece un error, porque también descendemos de aquella gente.

    (Todo esto obviando que hacer malos malísimos y héroes perfectos es un coñazo, ni siquiera la prota de mi novela es legal al 100% todo el rato)

    El siguiente post hablaré de este asunto.

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  3. Conozco esos estudias de ADN -de hecho tres familiares míos se lo han hecho, todos familiares políticos-. Yo no tengo ningún interés en conocer el batiburrillo de genes que me pueda tocar. El que tengo, es mío y me gusta de dónde vengo.
    Sobre demonizar a los romanos eso es el capricho del que escribe. Es lo mismo que las películas que vimos en mi juventud sobre la segunda guerra mundial. A mi siempre me olía a chamusquina eso de que los alemanes no solo fueran malos, es que también eran tontos. Si yo hubiese estado en esta tierra nuestra cuando vinieron los romanos, seguro que también hubiese luchado contra ellos, pero con la perspectiva que dan los siglos los admiro. Forjaron un imperio ¡y qué imperio ! que perduró durante muchos siglos. Y dejaron una huella que, muchos siglos después, sigue siendo un pilar fundamental en nuestra civilización. Hasta nuestro derecho se sigue inspirando en el derecho romano.Otro pilar fundamental fueron los árabes, otros que también vinieron arreando estopa.Pero cuánto nos enseñaron, unos y otros.
    En cuanto a la prota de tu novela, será todo lo buena o todo lo mala que tu quieras. Es tu privilegio.

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