Si eres capaz de imaginarlo, eres capaz de crearlo

Declaración de intenciones...

Hoy vengo algo metafísica, debe ser que el universo me está diciendo: chata, viniste a brillar. No te distraigas con tonterías.

Muchas veces (yo diría siempre), la gasolina que necesita la mente para seguir creando, el motor, la fuerza que te hace seguir vibrando, consiste en visualizar dónde quieres llegar, cuál es tu objetivo.

A menudo me veo escribiendo inmersa en mi universo paralelo particular, pero llega un momento en que el desánimo se te apodera. Sobre todo porque el cansancio físico y mental, el ritmo de vida, y por qué no decirlo, la inversión de tiempo realizada sin una expectativa realista de éxito económico te hacen repensar si tu camino realmente se encuentra ligado a la literatura.

Basta con comentar tus dudas con los demás, y todos se echan las manos a la cabeza cuando les comentas que te gustaría dedicarte por completo a escribir. 

Cada vez voy teniendo más claro que nadie me garantiza seguir viva por 40 años más. Quizás me muera dentro de 2 y no vería mi sueño cumplido. Así que me imagino a todos en mi entierro, lamentándose por decirme que no apostara por cumplirlo. Pobrecita. Otra más en el cementerio con el sueño por cumplir.

Yo siento que quiero hacerlo. Quiero escribir porque hay algo dentro de mí que me tira. Y además tengo una misión: es como si yo hubiera escogido ese sueño, pero a su vez, el sueño me hubiera escogido a mi para materializarse. 

El objetivo de mi sueño es escribir una novela que le devuelva la voz a las montañas, a su gente ancestral, a sus leyendas, a una historia olvidada que borra las raíces de una identidad en peligro de extinción. Quiero que el que lea mi obra, cuando acabe, a parte de pasarlo bien, diga: -oye, jamás me imaginé que en estas montañas pasaran tantas cosas alucinantes. 
Quiero que se lo crea. Porque el habitante de las montañas dejó de creer en su historia hace mucho tiempo. Es tan duro, resistente, tenaz, que poco a poco ha ido perdiendo su presencia con tal de no hacer ruido.

Quiero hacer, en definitiva, un homenaje a un pueblo olvidado y a una historia que se repite irremediablemente, por no aprender de los errores del pasado.

Quiero, y en este 2019, VOY A HACERLO.

Comentarios

  1. Olvidate de morirte en el plazo de dos años, a menos que ya hayas terminado la novela y nos la hayas hecho llegar. Después de ponernos el caramelo en los labios...

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  2. Descuida... el universo confabula para que cumpla mi meta. Ya tengo el rumbo marcado.

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